Aunque ha recibido varias intervenciones arquitectónicas, la plaza conserva buena parte de su estructura original y su espíritu comunitario. En su interior se encuentran módulos de frutas, verduras, carnes, abarrotes, flores, hierbas y artesanías, además de espacios gastronómicos que son el gran atractivo del lugar.
Hoy, "La Perse" es reconocida por su oferta de cocina tradicional colombiana, donde los visitantes pueden degustar platos emblemáticos como el ajiaco, la lechona, el mute santandereano, el mondongo y la fritanga, preparados por cocineras y familias que han transmitido sus recetas de generación en generación.
Su fachada destaca por el mural del artista urbano Guache, que retrata el rostro de una mujer campesina como símbolo de la labor femenina en la comunidad.