San Juan de Dios: una joya colonial que guarda el alma de Bogotá

La Iglesia de San Juan de Dios es, en el corazón de La Candelaria, uno de los templos más antiguos de Bogotá. Fue construida por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios desde 1723 hasta 1739, y estaba vinculada a ese hospital que llevaba su nombre y que durante siglos fue fundamental para la atención de los enfermos en la ciudad. 

Hoy, esta iglesia es un valioso testimonio del pasado religioso, social y sanitario de la capital. Su arquitectura colonial invita a detenerse y apreciar los detalles. El templo tiene tres naves, arcos semicirculares y capillas laterales conectadas, y un techo tradicional de madera tallada y policromada. Su sobria fachada de piedra contrasta con la riqueza artística de su interior, donde se conservan piezas de gran valor, entre ellas un antiguo púlpito de madera tallada y dorada que sobrevivió a un incendio ocurrido en 1967 y que posteriormente fue restaurado. 

Una de las historias más curiosas del templo en realidad tuvo lugar mucho antes: que llegó a ser una de las más altas de la ciudad, se desplomó durante el terremoto de 1743 y tuvo que ser reemplazada por una estructura más baja. Siglos después, la iglesia aún tuvo que someterse a transformaciones como la apertura de la Carrera Décima y el incendio de 1967, pero logró conservar gran parte de su esencia histórica.

Visitar San Juan de Dios es mucho más que simplemente entrar en una iglesia. Es un camino hacia una Bogotá colonial que aún se mantiene en pie dentro de sus muros y hacia un lugar que está asociado con el cuidado de los enfermos y la evolución de la salud pública en Colombia. 

Y si pasas por el Centro Histórico, haz una pausa en este templo: su simple exterior cuenta una asombrosa historia de fe, arquitectura, servicio y supervivencia que vale la pena descubrir.
 

📍 Cómo llegar

* En vehículo particular: puedes acceder por la carrera Décima y tomar la calle 12 hacia el oriente. Al estar en una zona céntrica y de alta actividad comercial, es recomendable dejar el vehículo en un parqueadero cercano y continuar a pie.

* En TransMilenio: una de las opciones más prácticas es bajarse en la estación San Victorino, ubicada sobre la carrera Décima entre calles 11 y 13, y caminar hacia la calle 12 hasta llegar al templo. La estación se encuentra muy cerca de la iglesia.

Para consultar la ruta más conveniente desde tu punto de partida, puedes utilizar el planificador oficial de TransMilenio.