Archivo General de la Nación
📍 Carrera 6 # 6 - 91
Dónde Bogotá guarda su memoria: El Archivo General de la Nación
En el corazón del centro histórico de Bogotá, el pasado no está encerrado en vitrinas, está vivo, escrito, dibujado y guardado con seguridad. Es el Archivo General de la Nación (AGN), institución columna vertebral del conocimiento sobre la historia de Colombia y una obra arquitectónica extraordinaria que fue diseñada por el maestro colombo-francés Rogelio Salmona. Su sede (Carrera 6 # 6-91) fue inaugurada en 1992 y convertido en uno de los principales monumentos arquitectónicos de La Candelaria; en 2007 fue designado como Sitio de Patrimonio Cultural. Hoy, caminar por sus espacios es caminar por miles de documentos que permiten la reconstrucción de la vida política, social, económica y cultural del país.
La historia protegida por el Archivo comienza mucho antes de que se construyera su edificio actual. Desde los primeros días de la República hubo preocupación por organizar y preservar los documentos oficiales. Una de las fechas clave es el 17 de enero de 1868, cuando el presidente Santos Acosta ordenó el establecimiento de una sección de Archivos Nacionales, el comienzo del institucionalismo archivístico moderno en Colombia. Es más, en el pasado, el Virreinato y la Real Audiencia de Santafé también fueron receptores de los documentos que habían sido heredados, por lo que gran parte de la memoria preservada por el AGN es colonial.
Y aquí viene una de esas historias que parecen sacadas de una novela. A mediados del siglo XIX, cuando se trasladaron algunos archivos coloniales antiguos, los documentos no viajaron con el cuidado que imaginamos hoy. El propio AGN escribe que en un traslado en 1847 un grupo de soldados llevó fardos en los pliegues de sus ponchos o mantas y terminaron en el suelo de una de las dependencias donde fueron almacenados. De esta forma, se entiende que la necesidad de preservar dicho patrimonio llevó a la creación de categorizaciones cada vez más rigurosas. Así, se organizaron documentos sobre virreyes, expediciones, mapas, impuestos, hospitales, poblaciones, indígenas, minas, navegación, revoluciones y figuras como Simón Bolívar, José Celestino Mutis y Francisco Antonio Zea.
La sede actual vale la pena visitarla por sí misma. Desarrollada por Rogelio Salmona, quizás el arquitecto más destacado de Colombia, fue diseñada para conectarse con el Centro Histórico a través de ladrillos, patios, caminos y espacios, por lo que la arquitectura forma parte de la experiencia. Fue galardonada en la Bienal de Arquitectura de 1994. Pero dentro de sus muros hay algo mucho más intrigante: la enorme capacidad de almacenamiento de documentos.
El AGN también tiene su sede en Funza y todo su conjunto de sedes alberga 134.5 kilómetros lineales de cajas, lo que es comparable a la distancia entre Bogotá y Girardot. Es una forma impresionante de medir cuánto espacio ocupa físicamente la memoria de una nación.
Visitar el Archivo General de la Nación es, en última instancia, descubrir otra Bogotá: una ciudad que también se puede explorar a través de sus documentos. Investigadores, estudiantes, historiadores y ciudadanos pueden tocar parte de este patrimonio en la sala de investigación de la sede del centro histórico, donde hay guías, catálogos, índices e inventarios que son necesarios para encontrar los documentos que buscas.
Para las personas interesadas en diferentes culturas, el AGN ofrece muchas oportunidades: entrar en sus espacios, mirar la arquitectura de Salmona y ver que podría haber una historia detrás de cada papel viejo, mapa, archivo o manuscrito que pueda decirte quiénes somos y cómo se construyó Colombia.
El Archivo General de la Nación, ubicado en la Carrera 6 No. 6-91, está en pleno Centro Histórico de Bogotá, muy cerca de lugares emblemáticos como la Plaza de Bolívar y el Palacio de Nariño.
* En vehículo particular: desde el norte se puede avanzar por la Carrera 7 o la Carrera 10 hacia el Centro Histórico y tomar las vías que conducen al sector de la Plaza de Bolívar. Desde el occidente, una opción es ingresar por la Calle 6 o la Calle 7 y continuar hacia la Carrera 6. Conviene tener en cuenta que el Centro Histórico presenta restricciones de tráfico y disponibilidad limitada de estacionamiento, por lo que es recomendable dejar el vehículo en un parqueadero cercano y completar el recorrido a pie.
* En TransMilenio: una alternativa práctica es llegar hasta la estación Museo del Oro, ubicada sobre el eje de la Carrera 10, y desde allí continuar caminando hacia el suroriente por el Centro Histórico hasta la Carrera 6. También es posible utilizar las rutas que llegan al sector de San Victorino y continuar a pie hacia La Candelaria. Por tratarse de una zona histórica y con alta circulación peatonal, caminar el último tramo permite descubrir parte del patrimonio urbano de Bogotá.