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¡Están más cerca del cielo! Estas son las espectaculares iglesias góticas en Bogotá y Cundinamarca

Aprovecha tu viaje a Bogotá para visitar algunos templos que son auténticas joyas de arquitectura y arte religioso, para también atreverte a salir de la ciudad y conocer la historia gótica que ha marcado al país.

Cuando la ciudad baja el ritmo y la Semana Santa asoma en el horizonte, Bogotá parece elevar la mirada. Entre el frío que baja de los cerros y el eco de las campanas que recorren el centro histórico, surge una invitación silenciosa: mirar hacia arriba. No solo al cielo, sino a esas torres puntiagudas, vitrales luminosos y arcos que parecen querer tocar lo divino. Aquí, el gótico —reinterpretado, adaptado, reinventado— dejó una huella profunda que hoy se extiende más allá de la capital y abraza también a Cundinamarca.

Bogotá es una ciudad de contrastes: lo moderno convive con lo histórico, el ladrillo con el vidrio, el movimiento con la contemplación. Y en ninguna parte se siente mejor ese diálogo que en sus iglesias. Aunque no sigan al pie de la letra los cánones del gótico europeo del siglo XII, la capital y su región guardan verdaderas maravillas neogóticas que han marcado la historia religiosa, cultural y arquitectónica del territorio. Si vienes a Bogotá en Semana Santa, recorrer estos templos es una forma de entender la ciudad desde otro ángulo: más pausado, más profundo, más cercano al cielo.

La majestuosa Iglesia de Lourdes en Chapinero, un ícono del estilo neogótico en el corazón de Bogotá. Fotografía Archivo IDT

Bogotá: torres que dibujan la fe en el horizonte

Si eres amante de la arquitectura, la historia o simplemente buscas un rincón de paz y belleza, aquí te presentamos cinco iglesias que no sólo desafían el tiempo con su majestuosidad, sino que te harán sentir más cerca del cielo.

Nuestra Señora del Carmen: ícono gótico con alma mudéjar

Ubicada en el corazón de La Candelaria, esta iglesia es una de las construcciones religiosas más emblemáticas de la ciudad. Su arquitectura, inspirada en el gótico sienés italiano con influencias árabes, es un espectáculo visual. Sus franjas blancas y rojas, que evocan un laberinto de historias y fe, hacen que su fachada sea inconfundible. En su interior, los vitrales traídos de España filtran la luz creando una atmósfera casi celestial.

Nuestra Señora de Lourdes: símbolo de Chapinero

Construida en 1875, esta basílica es uno de los máximos referentes del neogótico en Colombia. Su torre cuadrangular domina la plaza de Chapinero y sus vitrales policromados, obra del maestro alemán Walter Wolf Wasserhouen, narran pasajes de fe a través del color. En su altar mayor de mármol reposa la imagen de la Virgen de Lourdes, coronada en 1988. No es solo una iglesia: es un hito de la ciudad.

Nuestra Señora de Chiquinquirá: un tributo al gótico tardío

Ubicada en la carrera 13 con calle 51, en el corazón de Chapinero, esta iglesia es un monumento a la devoción y a la arquitectura. Construida entre 1919 y 1950, su diseño se enmarca en el gótico tardío, con imponentes ornamentos y una estructura en ladrillo y piedra caliza. Uno de sus mayores atractivos es su rosetón, que exhibe la imagen de la Virgen de Chiquinquirá acompañada por San Andrés y San Antonio de Padua. 

Nuestra Señora de los Ángeles: un secreto en La Porciúncula

Es uno de los tesoros mejor guardados de Bogotá. Su diseño neogótico, con arcos ojivales y relieves en piedra, la convierte en una verdadera obra de arte. Construida a principios del siglo XX, se ha mantenido como un refugio de tranquilidad en medio de la ciudad. El ambiente de recogimiento que se vive en su interior la hace el destino perfecto para quienes buscan un espacio de oración en Semana Santa o simplemente quieren apreciar la belleza de su arquitectura.

Nuestra Señora de las Nieves: donde el gótico se encuentra con el bizantino

Con raíces que se remontan a 1518, este templo fue reconstruido tras el terremoto de 1917. Su mezcla de elementos góticos y bizantinos le da un carácter único: vitrales laterales, columnas en espiral y un púlpito de madera tallada que sorprende por su detalle. Muchos fieles veneran aquí la imagen de la Sagrada Familia, considerada milagrosa.

La Porciúncula: un refugio espiritual de torres celestes que resalta entre la modernidad del norte de Bogotá. Fotografía Archivo IDT

Cundinamarca: gótico a un paso de Bogotá

Salir de la ciudad no significa alejarse de la historia. A menos de una hora —o un poco más— de Bogotá, Cundinamarca guarda templos que prolongan este viaje arquitectónico y espiritual.

Iglesia de Nuestra Señora de Fátima — Tocancipá

A más o menos 40 minutos de Bogotá y construida por los Heraldos del Evangelio (Caballeros de la Virgen), este santuario neogótico policromado se alza en la sabana cundinamarquesa como una catedral europea en tierras colombianas. Sus tonos blancos, grises y crema, sus arcos ojivales y sus vitrales monumentales crean una atmósfera de profunda espiritualidad. Como parte del Año Santo, es también un lugar de peregrinación donde muchos fieles buscan renovación interior.

Basílica Menor del Santo Cristo — Ubaté

Imponente y solemne, esta basílica de inspiración neogótica francesa domina el paisaje de Ubaté. Construida entre 1921 y 1939, su escala monumental y su detallada ornamentación la convierten en uno de los templos más bellos de la región. En Semana Santa, su interior resuena con cantos y rituales que conectan tradición y fe. No puedes perderte conocer esta basílica que, aunque se encuentra a una hora y 20 minutos de la ciudad, refleja la historia de nuestro país.

Santuario de Fátima en Tocancipá, una joya arquitectónica que emerge entre la niebla y el verdor de la sabana. Fotografía de Los Caballeros de La Virgen

Iglesia San Jacinto — Guasca 

Entre montañas verdes y caminos de niebla y a tan solo una hora aproximadamente de Bogotá, la Iglesia de San Jacinto en Guasca se levanta con una presencia serena y elegante. Su estilo arquitectónico de inspiración gótica, con arcos apuntados y una verticalidad que parece dialogar con el cielo, la convierte en un hito espiritual del municipio. Aquí, la arquitectura no compite con el paisaje: lo acompaña, haciendo que la experiencia de visitarla sea tanto estética como contemplativa.

Parroquia San Francisco de Sales — San Francisco 

En este pueblo rodeado de naturaleza y que se ubica a más o menos una hora y veinte minutos de la capital, la Parroquia de San Francisco de Sales destaca dentro de los recorridos turísticos religiosos de la región. Su arquitectura de inspiración gótica, sus líneas sobrias y su entorno montañoso crean una atmósfera de recogimiento poco común. No es solo una iglesia: es un punto de encuentro entre fe, paisaje y tradición, ideal para quienes buscan una experiencia espiritual más íntima y silenciosa.

 La Basílica Menor de Ubaté, imponente obra neogótica que vigila la capital lechera de Colombia con elegancia.Fotografía de la Basílica Menor de Ubaté

Un mismo cielo, muchas rutas de fe

No hace falta ir muy lejos de Bogotá para sentir el legado del gótico: basta caminar el centro, subir a Chapinero o tomar una corta carretera hacia Tocancipá, Ubaté o Facatativá para descubrir templos que elevan la mirada y conectan con lo espiritual. En Semana Santa, estas iglesias cobran una fuerza especial entre procesiones, música sacra y silencio compartido, haciendo que Bogotá y Cundinamarca se sientan como un solo territorio de fe y memoria. 

Para conocer toda la programación e información de la Semana Mayor en Bogotá y Cundinamarca, visita www.visitbogota.co.

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