Para los creyentes y miles de turistas que llegan a Bogotá en la Semana Mayor, y que este año es del domingo 29 de marzo al domingo 5 de abril, la mejor manera de aprovechar su estadía es recorrer y conocer la historia de varios de sus recintos sagrados o visitar y disfrutar los otros atractivos de la ciudad.
El lanzamiento oficial de la Semana Santa 2026, bajo la campaña de turismo religioso “Caminando hacia la Pascua con María” se llevará a cabo el 20 de febrero a las 3:00 p.m. en la Catedral Primada de Colombia, con la presencia de la primera dama de Bogotá, Carolina Deik Acosta Madiedo, la directora del Instituto Distrital de Turismo (IDT), Ángela Garzón, y otras personalidades de la Gobernación de Cundinamarca, la Arquidiócesis de Bogotá y Los Caballeros de la Virgen.

Para el que reza
Bogotá, tu casa es una ciudad rica en historia y cultura religiosa que desde un principio fue asentada con la construcción de las iglesias durante las épocas de la conquista y colonización española; hoy día y por la diversidad de su población, acoge creencias de diverso orden. Aquí católicos, evangélicos, protestantes y judíos, entre otros, así no sea en la Semana Mayor, encuentran espacio para la oración y la reflexión.
De esta forma, si el motivo es la religiosidad, Monserrate, es el más visitado por múltiples razones: la fe en la penitencia de subir a pie los 1.605 escalones que tiene el camino del cerro, su espectacular panorámica de 360 grados, su variada oferta de gastronomía típica colombiana e internacional, su bosque de niebla y, sobre todo, la esperanza que evoca el poder ver de cerca al Santo Cristo caído a los azotes y clavado en la cruz (escultura del siglo XVII de Pedro de Lugo Albarracín). Algunos afirman que a la sagrada imagen le crece el cabello y concede milagros.
No muy lejos de ahí, en pleno centro histórico de la ciudad, se impone la Catedral Primada, que en los terrenos en los que antes existió la ‘capilla del Humilladero’ es un bello ejemplo de arquitectura colonial que durante la época acoge numerosas ceremonias y procesiones, incluida la celebración del viacrucis.
A pocas cuadras de ahí está la Iglesia de La Veracruz, una de las primeras catedrales que data de 1546 y cuya importancia se encuentra en la organización de la celebración de la Semana Santa. Se dice que en el pasado eran frecuentes las procesiones que de ella salían y el acompañamiento de la hermandad de la Veracruz a los condenados a muerte y los héroes patrios que allí fueron enterrados.
También en el centro, la Iglesia San Ignacio de Loyola, en el barrio La Candelaria, es un templo donde la espiritualidad se encuentra con la majestuosidad arquitectónica. Se afirma que, para el diseño de la iglesia, el padre y arquitecto italiano Juan Bautista Coluccini se inspiró en el de la iglesia del Gesù en Roma, que es la iglesia madre de la Compañía de Jesús. Sin duda es un sitio donde los muros cuentan historias de fe y sacrificio.
Un poco más lejos está la Parroquia de Nuestra Señora de Egipto, un monumento nacional construido en 1651, y que, con alrededor de 450 años de historia, es una de las siete primeras ermitas construidas en el virreinato de la Nueva Granada. El Viernes Santo, por tradición, acompaña los ritos de la procesión del viacrucis y la crucifixión.
Finalmente, y si se quiere un poco más al sur de Bogotá, se puede visitar el Santuario del Divino Niño Jesús del 20 de Julio. Un lugar sagrado que atrae a miles de fieles cada domingo por la ‘adoración’ a la imagen única del Divino Niño, que ha crecido tanto que el templo inaugurado en 1942 se ha convertido en un destino de fe, profunda espiritualidad y milagros.

Para el que se deja tentar
Bogotá es una ciudad con posibilidades infinitas, que también ofrece para quienes la Semana Mayor es un período de descanso, recreación y unión familiar una serie de planes para todos los gustos y bolsillos. Los menos devotos pueden dejar seducir sus sentidos por actividades que abarcan desde la visita a maravillosos museos, el deleite de la rica gastronomía, la nutrida agenda cultural y de espectáculos que prometen a residentes y visitantes una experiencia inolvidable.
Con los ojos
Y es que, con más de 60 museos, la capital del país ofrece una amplia y muy diversa mirada del mundo y de sus historias; en cada uno de estos lugares y sus colecciones puede el visitante sumergirse en el conocimiento y la reflexión. El Museo del Oro, catalogado en el 2024 por el portal TripAdvisor como uno de los 25 mejores museos del mundo, con sus 30.000 piezas de oro y tumbaga y 20.000 objetos líticos, cerámicos y textiles elaborados por diferentes comunidades indígenas, ofrece una conexión mística con nuestro pasado.
Otro imperdible es el Museo Botero, ubicado en la calle 11 con carrera cuarta en la llamada Manzana Cultural de Bogotá, frente a la Biblioteca Luis Ángel Arango y al lado del Museo Casa de la Moneda; presenta para todos los públicos una importante, por no decir la mayor, colección de la obra del artista colombiano Fernando Botero, además de obras de los maestros internacionales Pablo Picasso, Claude Monet y Salvador Dalí.

Con la boca
Pero sí su pecado es consentir su paladar en Bogotá. En sus pintorescas plazas de mercado podrá deleitarse con las más emblemáticas preparaciones de la cocina santafereña —como se denomina a la cocina local— en la que predomina el ajiaco y la changua.
Pero si quiere comer a manteles, aquí podrá disfrutar lo más selecto de la cocina internacional con un sinfín de platos como comida francesa, italiana o asiática, en un universo de restaurantes y lugares como la Zona G, la Zona T, Usaquén o la Macarena. Si está en La Candelaria, la parada obligatoria cuando salga de misa en la Catedral es en La Puerta Falsa, a un costado de la Plaza de Bolívar, el restaurante más antiguo de Colombia y donde el goce es el tamal con chocolate.

Si quieres más información sobre la oferta turística de nuestra ciudad, quédate aquí, en www.visitbogota.co. Y no olvides descargar la aplicación gratuita ‘Visit Bogotá’ en tu teléfono celular.
