En la carrera 46 con calle 127, a una cuadra de la Autopista Norte, se levanta el Templo de Bogotá de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, un referente espiritual y arquitectónico que forma parte del paisaje bogotano desde hace décadas.
Para muchos es simplemente “el templo mormón”. Para los miembros de la Iglesia, es mucho más: es la Casa del Señor.

El primer templo en Colombia
El Templo de Bogotá Colombia fue el primer templo de esta Iglesia en el país y el número 57 en entrar en funcionamiento en el mundo. Antes de la dedicación del templo en Barranquilla, fue el único en territorio colombiano, convirtiéndose en un punto de encuentro espiritual para miles de fieles que viajaban desde distintas regiones.
Su presencia en Bogotá no es casual. La capital, como centro político, económico y cultural del país, también ha sido un punto estratégico para el crecimiento de distintas comunidades religiosas. Desde aquí, la Iglesia ha fortalecido su presencia en Colombia, acompañando procesos espirituales y familiares de generaciones enteras.
Una arquitectura que mira al cielo
Más allá de su significado religioso, el templo llama la atención por su diseño. De líneas limpias y color claro, rodeado de jardines cuidadosamente mantenidos, el edificio transmite serenidad desde el primer momento.
En la parte más alta se encuentra uno de sus elementos más simbólicos: la figura dorada del ángel Moroni, una escultura que corona muchos de los templos de esta Iglesia alrededor del mundo. Su tono dorado brilla con la luz de la mañana y del atardecer bogotano, convirtiéndose en un punto de referencia visible desde distintos sectores del norte de la ciudad. Para los creyentes, representa la proclamación del evangelio; para el visitante, es un detalle que refuerza la solemnidad y belleza del lugar.

A diferencia de las capillas donde se realizan reuniones dominicales abiertas al público, los templos son espacios considerados sagrados. Allí se llevan a cabo ceremonias especiales y convenios espirituales, tanto individuales como familiares, incluidos actos en memoria de antepasados fallecidos.
Para los fieles, el templo es un lugar donde se profundiza en enseñanzas sobre el propósito de la vida, la relación con Dios y la esperanza en la vida eterna. Es un espacio de paz, introspección y aprendizaje espiritual.
Esa dimensión de recogimiento es, precisamente, una de las razones por las que visitarlo resulta tan especial.
Recorridos gratuitos: una oportunidad para conocerlo por dentro
En temporadas especiales, el Templo de Bogotá abre sus puertas al público general con recorridos gratuitos. Es una oportunidad poco frecuente que permite apreciar su arquitectura interior, conocer su historia y entender mejor su significado dentro de la Iglesia.
La visita requiere inscripción previa a través del formulario oficial. Es necesario seleccionar fecha y horario disponibles antes de asistir:
🔗 Inscríbete aquí:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSe5SB1sG1Fc3fVd9jg0yu4o7KtWXiv5362xMjdGjlWOdKbzqw/viewform?usp=publish-editor
Recomendaciones para tu visita
- Vestimenta: ropa casual.
- Parqueadero: servicio gratuito disponible.
- Servicios: baños públicos habilitados.
- Fotografía: se permite tomar fotografías (no está permitido grabar video).

Un plan diferente en el norte de Bogotá
Bogotá es una ciudad diversa, donde conviven múltiples expresiones culturales y espirituales. Incluir el este templo en tu recorrido es acercarte a una historia de fe que también hace parte del mosaico urbano de la capital.
Ya sea por interés arquitectónico, cultural o espiritual, este lugar ofrece una experiencia distinta: jardines silenciosos, una figura dorada que apunta al cielo y un ambiente que invita a la contemplación. Porque en Bogotá también hay espacios donde el viaje es interior.
Pero si quieres conocer más planes y actividades de semana santa no olvides visitar nuestra sección de Turismo Religioso y conocer todo lo que tiene Bogotá y Cundinamarca para ofrecerte en esta época.
